miércoles, 9 de julio de 2014

Incendio Iglesia Virgen del Romero Cascante

El día 30 de mayo de 1684 un imponente nublado amenazaba las personas y haciendas de Cascante acudiendo todos, como de costumbre, a pedir la protección de la Virgen del Romero, dejándose en su altar, varias velas encendidas como de costumbre

Cascante Iglesia Virgen el Romero

El Capellán Sacristán Don Francisco Gutierrez que lo era desde 1682, olvidado de que ardía las velas o pensando que se consumirían sin causar ningún perjuicio, se retiró a su cuarto dejando las velas ardiendo
A media noche, según constan los escritos, se prendió fuego a Iglesia, abrasándose altares, alhajas y ornamentos, el fuego en aquella noche maldita todo lo arrasaba

El capellán al ver el desastre acaecido, en el que quizá tuvo el su tanto de culpa, y temiendo las iras del pueblo consternado y dolorido por ver su iglesia tan amada destruida, huyó de Cascante y hasta salió del reino de Navarra

La pena que produjo a los cascantinos, ver destruido el templo de sus amores, hizo que naciera con prontitud el deseo de reparar en todo lo posible el dicho templo, en donde todos sus vecinos profesan devoción a la Virgen del Romero, su patrona y refugio de aflicciones y necesidades, como lo han experimentado en todas las ocasiones

Reconstrucción del Templo
Mandaron sujetos aptos a recorrer los pueblos y estimular la piedad de los vecindarios próximos y remotos, acudieron a todas los cascantinos ausentes, recabaron de los presentes limosnas en metálico, en especie y en jornadas gratuitas, pudiendo de este modo comenzar inmediatamente los trabajos de desescombro y derribo de lo inútil

Iglesia Virgen del Romero de Cascante

Muchos vecinos trabajaron gratuitamente dándose únicamente pan y vino, como se ha venido haciendo durante muchos años, hasta nuestros días

Los colectores de los pueblos circunvecinos y de otros más distantes entregaban una y otra vez las limosnas recaudadas e ingresos porque a todos se acudió, y entre los ingresos figuraban los obtenidos por venta de ovejas regaladas, de cubas de vinos, de cáñamo, alubias, cebada, pollos, mulas. También la venta de joyas y el producto de multas impuestas por el alcalde se destinaban a este fin

Entre los pueblos más distantes que contribuyeron con sus limosnas, se encuentran Valtierra, Mélida, Pitillas, Villafranca, Torrellas, Olvega, Noviercas, Ágreda, CastilRuiz, Fitero, Alfaro, Bulbuente y Vera

Fueron muchos los donantes que contribuyeron en las obras del nuevo templo, entre todos ellos citaremos algunos tan ilustres como Don José de Irazaval de Zaragoza, Sra Abadesa, Monjas y Seglares de Tulebras, Conde de Atares y del Villar, Blas de Liarte, Pedro Alfonso Henriquez, caballero de la Reina Madre y de la Orden de Santiago, Sr Conde de Castel Florido, Don Pedro Enriquez, canónigo de Calahorra, el jesuita Francisco Remirez, don Pedro de Agramonte, José Ximenez de Cascante, Sra Marquesa de Góngora

"Sorprende, escribía en El Romero, el ilustrado Martín Guerra, el escuchar la interminable relación, que cual gama de melodiosa armonía, nos informa de los fervorosos sentimientos que demuestran las variadas presentes con que en todo tiempo, han manifestado su amor y gratitud a nuestra Virgen, cuantos han experimentado su favores"

Así es en efecto, y después de los grandes caudales invertidos en la edificación del templo y de los primeros donativos entregados en los primeros años siguientes a la dedicación del mismo para proveerle de lo más necesario, al río magnífico de limosnas, continúa su curso hasta nuestros días

Inauguración de la Iglesia de la Virgen del Romero
El domingo día 6 de septiembre de 1693, bendijo la nueva Iglesia el vicario Don José Zapata, el día 8, fiesta de Natividad de la Virgen, celebró la primera misa en dicho templo

Iglesia Virgen del Romero de Cascante

El día 9 y con la brillante y lúcida procesión en que formaron todas las autoridades y pueblo, entre cantos y plegarias, vítores y aclamaciones, músicas y fuegos artificiales, fue trasladada la imagen desde la parroquia de la Asunción donde estuvo depositada durante las obras, a su nueva y magnífica Iglesia, celebrándose en ambos días solemnísimas funciones religiosas

Las fiestas profanas fueron también muy solemnes, consistiendo estas en corridas de toros, músicas y fuegos artificiales
Por las notas de las cuentas sabemos que se compraron 8 toros que costaron 2.310 reales y que la Cofradía de San Miguel también compró un toro para contribuir. También se dice que se pararon 12 reales a un toreador que vino de Alfaro, además de los cuatro toreadores que habían sido contratados por la Junta de la Fábrica
La música se trajo de Tarazona siendo su maestro Juan de Sola y hubo fuegos artificiales y otros muy varios festejos

Virgen del Romero Cascante

Cascante generoso con su Virgen después de edificado el nuevo templo de Romero con la solidez, y amplitud de retablos, sacristía, coro, y órgano, pues habiendo perecido todo en el año 1684, ahora se halla provista de todo

"Esto es actividad, celo, entusiasmo, y, empezar a obrar antes de empezar a hablar, ser más largo en obras que en palabras, demostrar el amor como debe demostrarse. Es este un rasgo digno de Cascante y que mucho le honra"

Bibliografía
La ciudad de Cascante y su virgen de Romero, José María Sanz, 1928
Cascante, Santa María del Romero, Juan Ignacio Fernández Marco, 1978

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